¿Se viene un cuarto gobernador en Puerto Rico? Sigue el revuelo político

Piden la salida de Wanda Vázquez al considerarla una continuación del gobierno anterior.

pr-gobernadora-foto-nueva-01234343

Luego de que Puerto Rico nombrara a su tercer gobernador en menos de una semana, los principales funcionarios del partido de la nueva gobernadora Wanda Vázquez expresaron el jueves su deseo de ver a una cuarta persona en el cargo.

El presidente del Senado Thomas Rivera Schatz, quien desempeñó un papel fundamental en la exitosa impugnación a la juramentación de Pedro Pierluisi tras la renuncia del exgobernador Ricardo Rosselló, apoyó públicamente a la comisionada residente de la isla Jenniffer González, que funge como la representante de Puerto Rico en el Congreso de Estados Unidos, para que asuma el mandato. Sus aliados dentro del partido parecían estar de acuerdo.

“El liderato... básicamente está de acuerdo que debe ser Jenniffer la gobernadora”, dijo José Meléndez, del Partido Nuevo Progresista. “Es un asunto que hay que trabajarlo poco a poco porque no sabemos que está en la mente de la licenciada Wanda Vázquez”.

Sin embargo, “Jenniffer es la persona de consenso”, agregó. “Esto debería de ocurrir rápido pero depende de lo que diga la gobernadora. La llave para romper el tranque la tiene Wanda Vázquez”.

Para que González pueda ser gobernadora, tiene que ser nominada para la posición vacante de secretaria de Estado y ser confirmada. Posteriormente, Vázquez tendría que renunciar, aunque la nueva gobernadora señaló que no pretendía hacerlo pese a sus comentarios previos de que no quería el puesto.

Rivera Schatz sostuvo el jueves una reunión privada que duró horas con senadores, legisladores y González.

“Realmente no sabemos lo que va a pasar”, comentó el alcalde Francisco López, de la localidad montañosa de Barranquitas, y quien expresó su apoyo a González.

“Discutiremos pros y contras”, señaló la representante María de Lourdes Ramos, quien añadió que no necesariamente comparte la postura del presidente del Senado en cuanto a González. “Ahora lo que conviene es la unidad”.

Por su parte, González dijo que los presidentes de la Cámara de Representantes y del Senado la llamaron el fin de semana pasado para preguntarle si estaba disponible para convertirse en secretaria de Estado como una candidata de consenso, y ella estuvo de acuerdo en que ayudaría a restaurar la credibilidad y estabilidad en Puerto Rico.

“Aquí tienen que haber cambios fundamentales en toda la estructura de gobierno, en todos los funcionarios del gabinete y en todos los contratos que tiene el gobierno de Puerto Rico”, dijo González. Agregó que se reuniría con Vázquez en las próximas horas el jueves. “Ya es momento que la prioridad sea la gente y no los políticos”.

González, quien también funge como presidenta del Partido Republicano de Puerto Rico, advirtió que el gobierno de EEUU tiene dudas sobre cómo maneja la isla los fondos federales: “El fantasma de la corrupción ha puesto en entredicho el acceso a esos fondos... No confían en las instituciones de Puerto Rico ni en sus funcionarios”.

Incluso después de que el miércoles el Tribunal Supremo decidiera que Pierluisi había sido juramentado inconstitucionalmente, lo que derivó en la llegada de Vázquez a la gubernatura esa misma tarde, la gente de la isla de 3.2 millones de habitantes se preparaba para más caos.

La clase política se desbalanceó por las multitudinarias protestas callejeras desatadas por la corrupción, la malversación de fondos y la filtración de un chat repleto de obscenidades en el que Rosselló y varios de sus funcionarios se burlaron de mujeres, personas de la comunidad gay y víctimas del huracán María, entre otros.

El 10 de julio, la que fuera secretaria de Educación de Rosselló, su exdirectora de Administración de Seguros de Salud y otros tres funcionarios más fueron detenidos bajo cargos de desviar dinero federal a contratistas no calificados con conexiones políticas. Los residentes también están molestos por los prolongados problemas económicos de la isla y la lenta recuperación luego del paso devastador del huracán María en 2017.

Vázquez trató de calmar el malestar en una declaración televisada la noche del miércoles, en la que informó que siente el dolor que han sufrido los puertorriqueños en las últimas semanas. Además, se comprometió a unificar y estabilizar a la isla.

“Todos hemos vivido la ansiedad que provoca la inestabilidad y la incertidumbre”, dijo. “Ante este enorme desafío y con Dios por delante, doy un paso al frente sin ningún otro interés que no sea servirle al pueblo como lo hecho toda mi vida”.

Vázquez, de 59 años y que ha trabajado en el gobierno por más de 30, es la segunda mujer en asumir la gubernatura en la historia de la isla. y terminará el mandato de Rosselló hasta las próximas elecciones, programadas para noviembre de 2020, a menos que decida lo contrario.

Pero al menos algunos de los participantes en las protestas contra el exgobernador también piden su salida debido a que la consideran una continuación del gobierno anterior.

Sus detractores afirman que como secretaria de Justicia no fue lo suficientemente enérgica para abrir investigaciones por corrupción a miembros del Partido Nuevo Progresista, al que pertenece, y que no dio prioridad a los casos de violencia de género. También fue acusada de ignorar investigaciones de una supuesta malversación de la ayuda para la recuperación luego del paso del huracán María, y de posibles violaciones éticas.

Antes de su nombramiento como secretaria de Justicia en enero de 2017, Vázquez fungió como fiscal de distrito durante dos décadas en el Departamento de Justicia de Puerto Rico, llevando casos de violencia doméstica y abuso sexual. En 2010 fue designada al frente de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres.

En su discurso televisado el miércoles, Vázquez dijo que trabajará para todos los puertorriqueños.

“La historia me ha traído hasta aquí sin aspiración política alguna”, afirmó. “Reconozco que no fui electa por el pueblo para este cargo (...) pero vengo de ese mismo pueblo. Soy producto de escuela pública (...) sé lo que es venir de abajo. Sé lo que es el trabajo fuerte”.

Horas antes, un pequeño grupo de personas se congregó frente a la residencia del gobernador en el distrito colonial de la capital, San Juan, para pedir a Vázquez que deje el puesto. Los manifestantes mantuvieron la calma mientras que otros, incluyendo turistas, tomaban fotos y videos.

El mismo jueves, la junta federal de control que supervisa las finanzas de Puerto Rico anunció que abriría una investigación a los servicios proporcionados por la firma global de contabilidad BDO Puerto Rico, a la que el gobierno de la isla le ha otorgado más de 95 contratos y cuyo ex socio gerente fue acusado recientemente por las autoridades federales de un presunto fraude.

“Total visibilidad y cuentas claras en los fondos públicos son esenciales para un buen gobierno”, comentó Natalie Jarekso, directora ejecutiva de la junta.

Contáctanos