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Cuando tu hígado deja de funcionar y puede parecer que no hay muchas opciones disponibles, un trasplante de hígado puede salvar tu vida. También conocido como trasplante hepático, el tratamiento implica extirpar quirúrgicamente todo el hígado y luego reemplazarlo con todo o parte de un hígado de un donante sano—que puede provenir de un donante vivo o fallecido.

Tu hígado es esencial para tu bienestar y longevidad: su principal responsabilidad es filtrar la sangre y eliminar las toxinas de tu cuerpo. Para quienes padecen enfermedades hepáticas agudas crónicas y graves, un trasplante de hígado es una medida de último recurso que puede ser la mejor opción para prolongar sus vidas.

A continuación, respondemos algunas preguntas que puedes tener sobre los trasplantes de hígado y lo que implica el tratamiento.

¿Por qué comienza a fallar el hígado y cuáles son algunos de las señales de alerta?

Hay dos tipos de insuficiencia hepática: aguda y crónica.

La insuficiencia hepática aguda ocurre cuando el tejido del hígado muere. Ocurre rápidamente—en días o semanas—en personas que no tienen una enfermedad hepática preexistente y es causada por hepatitis, medicamentos o toxinas. Algunos de los signos a los que debes estar atento incluyen ictericia, dolor en la parte superior derecha del abdomen, hinchazón abdominal, sensación general de malestar y confusión.

La insuficiencia hepática crónica avanza más lentamente que la insuficiencia hepática aguda y puede llevar meses o años mostrar los síntomas. A menudo es el resultado de la cirrosis, un problema causado por el consumo prolongado de alcohol. Durante la insuficiencia hepática crónica, el hígado se inflama y provoca la formación de tejido cicatricial. Los síntomas de una etapa avanzada de la enfermedad incluyen ictericia, picazón, acumulación de líquido en el abdomen y fácil formación de moretones.

¿Cuándo se convierte un trasplante de hígado en una opción?

Los trasplantes de hígado generalmente se reservan como una opción de tratamiento para las personas que tienen serias complicaciones debido a una enfermedad hepática crónica en etapa terminal. El trasplante de hígado también puede ser una opción de tratamiento en casos raros de insuficiencia repentina de un hígado previamente sano.

Tu médico puede recomendar un trasplante de hígado si descartaron todos los demás tratamientos para tu condición y si creen que estás lo suficientemente fuerte para una cirugía. Hablarás con especialistas en un centro de trasplantes, te harán pruebas para saber si puedes recibir un trasplante y qué tan pronto podría ser.

Según la American Liver Foundation, cada año se realizan alrededor de 8,000 cirugías de trasplante de hígado en los Estados Unidos.

¿Cómo funcionan los trasplantes?

Primero, se agregará al paciente a una lista de trasplantes. Dependiendo de los resultados de las pruebas de función hepática y otros factores para evaluar la gravedad de su enfermedad, se determinará con qué urgencia necesita un trasplante. Ya sea que estés esperando un hígado o que tu cirugía ya esté programada, es fundamental que te mantengas lo más saludable posible. Estar sano y activo te ayudará a estar para la cirugía y también acelerará tu recuperación.

Una vez que se encuentre un órgano compatible—que puede tardar días o meses—el equipo que supervisa el caso se comunica inmediatamente con el paciente y es admitido al hospital. Es muy importante que el historial del paciente esté actualizado y que se realicen todas las pruebas adecuadas para garantizar que el paciente esté listo para la cirugía.

Después de la cirugía, la duración de la estadía en el hospital se determina por una serie de factores, incluida la salud del paciente antes de la cirugía. La duración promedio de la estancia en la UCI es de alrededor de dos días y de una a dos semanas en una habitación normal.

Una vez de vuelta en casa, deberás realizarte chequeos frecuentes mientras continua tu recuperación. Tu equipo médico le preparará un cronograma. También te explicarán que tendrás que tomar varios medicamentos después del trasplante, muchos de ellos por el resto de tu vida.

El Programa de Trasplante de Hígado del Hartford Hospital está listo para ayudar a los pacientes con enfermedad hepática avanzada a regresar a sus vidas. Haz clic aquí para obtener más información sobre cómo su equipo de médicos puede ayudarlos a ti y a tu familia.

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