Coronavirus

Más de 12.3 millones de casos de COVID-19 en el mundo; casi la cuarta parte en EEUU

De esos 12.3 millones de casos, más del 60% de los casos registrados se han recuperado.

Telemundo

GINEBRA - Los casos de COVID-19 alcanzaron este sábado los 12.3 millones en todo el mundo, de los que casi la cuarta parte se concentran en Estados Unidos que ha superado los 3 millones de contagios, según las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los fallecidos por esta enfermedad pandémica ascienden a 556,335, siendo la región de América (América del Norte y del Sur) donde se han producido más muertes (279,000), seguido de Europa con más de 201,000 decesos.

En Estados Unidos, según el conteo llevado por NBC News hasta el sábado, se han registrado 3,239,712 casos confirmados y 135,396 muertes en Estados Unidos. 

Las curvas de nuevos contagios siguen en ascenso en América, sur y sureste de Asia y África, mientras que se han estabilizado desde hace varias semanas en el territorio europeo, Oriente Medio y Asia Oriental-Pacífico.

Cuatro de los 10 países del mundo con mayor número de casos (Perú, Chile, México y Brasil) son latinoamericanos, mientras que España ha descendido al noveno lugar y se registra un fuerte ascenso en Sudáfrica, que ocupa la undécima posición con más de 250,000 infecciones.

En Johannesburgo, la ciudad más poblada de Sudáfrica, es difícil encontrar equipos concentradores de oxígeno, que ayudan a las personas con COVID-19 a respirar, pues muchas empresas privadas y personas adineradas los están acaparando, dijo a The Associated Press Lynne Wilkinson, una especialista en salud pública que trabaja como voluntaria en un hospital de campaña.

Mientras tanto, los hospitales públicos tienen poco oxígeno médico, y registran una mayor tasa de muertes que los privados, informó el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles.

Se está viendo que algunos de los países más afectadas se encuentran entre las que tienen la brecha más grande entre ricos y pobres. 

Sudáfrica, por ejemplo, tiene ahora más de 250,000 casos confirmados, incluidas más de 3,800 muertes. Para complicar las cosas, la empresa pública de energía del país anunció nuevos cortes de electricidad en pleno invierno austral a medida que un frente frío trae temperaturas gélidas. Muchos de los pobres en las zonas urbanas viven en chozas de chatarra y madera.

Más de 8,000 trabajadores de la salud en África se han contagiado, la mitad de ellos en Sudáfrica. El continente de 1,300 millones tiene los niveles más bajos de personal de salud en el mundo y más de 550,000 casos, y la pandemia avanza a “toda velocidad”, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África.

Muchas partes del mundo luchan ahora por buscar un equilibrio entre reanudar sus actividades económicas y riesgos de enfrentar rebrotes de infecciones.

Un reporte científico estima que permanece el mismo tiempo que sobre una superficie de cartón.

En India, que reportó un nuevo máximo diario de 27,114 casos el sábado, casi una decena de estados han impuesto cierres parciales en áreas de alto riesgo. Un aumento en las infecciones hizo que los casos saltaran de 600,000 a más de 800,000 en nueve días. El total de contagiados es ahora de 820,916.

Aun así, también se está viendo un aumento en los pacientes recuperados, según cifras de las redes nacionales de salud que recopila la OMS, que registra el aumento a 7.4 millones, más del 60% de los casos registrados.

El número de enfermos graves y en estado crítico sigue como desde hace semanas estabilizado en torno a los 58,000 en todo el planeta, aunque su porcentaje sobre el total de casos activos ha descendido en las últimas semanas del 2- al 1%.

Europeos y latinoamericanos defienden el papel de la OMS contra la COVID-19

Los ministros de 18 países europeos y latinoamericanos defendieron este viernes el papel de la OMS en la coordinación de la respuesta internacional a la crisis del coronavirus, en una clara reacción a la postura estadounidense.

En una declaración emitida al término de una conferencia virtual, organizada por Francia, España y la Unión Europea, esos 18 países insistieron en que "la cooperación y la solidaridad deben estar en el centro de la respuesta a la pandemia".

Tres días después de que Estados Unidos notificara su salida de la OMS por la que considera una mala praxis en la gestión de esta crisis, mostraron su respaldo a la acción de coordinación de la organización para realizar una "evaluación imparcial, independiente y completa" para sacar las enseñanzas de la respuesta sanitaria internacional a la COVID-19.

Participaron en la conferencia, por parte de la Unión Europea, Alemania, Croacia, España, Francia, Italia, Holanda, Portugal, Eslovenia y Suecia. Del lado latinoamericano, estuvieron representados Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú y la República Dominicana.

En otro punto de su declaración, que también puede leerse como una muestra de sus diferencias con el unilateralismo del presidente estadounidense, Donald Trump, dijeron estar convencidos de que "la crisis actual es un argumento suplementario en favor del reforzamiento del sistema multilateral".

En esa línea, se reafirmaron en el apoyo a "todos los objetivos de la Carta de Naciones Unidas" y mostraron su determinación para lograr "acuerdos ambiciosos" en las conferencias sobre el cambio climático (COP26) y sobre la biodiversidad (COP15) el año próximo.

Los 18 países se felicitaron de la solidaridad que se ha manifestado entre ellos desde el comienzo de esta crisis sanitaria e insistieron en su voluntad de reforzar la cooperación para hacer frente a la epidemia y a sus consecuencias, sobre todo económicas y sociales.

Se comprometieron a luchar contra la escasez de material médico esencial, a facilitar la circulación del equipamiento y de los productos necesarios para prevenir y tratar la enfermedad, y dijeron que las posibles futuras vacunas deben considerarse "bienes públicos mundiales" para garantizar un acceso general.

Francia aprovechó esta cita para anunciar que va a dedicar más de 800 millones de euros en donaciones y préstamos bilaterales para ayuda a los países latinoamericanos y del Caribe para hacer frente a la COVID-19 y a sus efectos.

Esos fondos franceses, que se añaden a los previstos por la Unión Europea como conjunto, tienen como objetivo prestar una ayuda de urgencia a los sistemas sanitarios; garantizar a las poblaciones autóctonas y más vulnerables medios de subsistencia para atenuar las consecuencias de la crisis; y preparar una recuperación sostenible.

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